lunes, 22 de junio de 2015

Aberraciones cromáticas en aves

No es raro durante nuestras salidas al campo, tropezarnos con un ave que presenta una coloración atípica, pero en ocasiones resulta muy difícil dilucidar de qué tipo de aberración cromática se trata, o más aun, saber porque se produce. Gracias a diferentes trabajos científicos, empezamos a saber de la complejidad que entraña un tema tan interesante como es este. El humilde objetivo de esta entrada es arrojar algo de luz sobre los desórdenes pigmentarios más frecuentes en las aves, facilitando su consulta a través de un breve glosario y algunos ejemplos, síntesis del magnífico artículo publicado sobre el tema por el investigador holandés Hein van Grouw.

Cabe señalar que todas las aberraciones aquí recopiladas tienen una base genética, o lo que es lo mismo, son fruto de una mutación. Los pigmentos más importantes en la coloración de las aves son los carotenoides y las melaninas.

Los carotenoides se obtienen a través de los alimentos, y son transformados mediante enzimas en pigmentos de color (del amarillo al rojo), por lo que las aberraciones de este tipo son producidas en su mayoría por carencias alimenticias en el ciclo vital de un individuo. Para que su presencia se materialice en los colores propios de la pluma, los carotenoides deben estar presentes al principio de la formación de la misma, por lo que un animal que no los presente correctamente durante dicha fase, aparte de suplir las carencias que han ocasionado el trastorno, deberá esperar un ciclo de muda completo para que se manifieste en la totalidad de su plumaje. El ejemplo clásico de este tipo de coloración es el flamenco común (Phoenicopterus roseus) que obtiene su color rosado a través de su dieta rica en crustáceos que acumulan carotenos, y que estos a su vez obtienen de las algas. Dicho esto, nos centraremos en las aberraciones cromáticas con base genética.

Flamencos (Phoenicopterus roseus) mostrando sus característicos
tonos rosados fruto de su alimentación rica en carotenos.

En aves encontramos dos tipos de melaninas, la eumelanina, que es la responsable del color negro, gris y marrón oscuro (dependiendo de su distribución, concentración y oxidación dentro de la pluma) y la feomelanina, que se encarga de los marrones rojizos, aunque en menores concentraciones también puede aparecer como marrón amarillento y gamas similares hasta rozar el blanco. A continuación se enumeran algunos de los trastornos más frecuentes.


Albinismo

Es una de las aberraciones más conocidas, y sin embargo una de las más difíciles de observar en la naturaleza, al menos en aves. El albinismo es la ausencia total de ambas melaninas en plumas, ojos y piel debido a una ausencia heredada de la enzima tirosinasa. Dada la ausencia de esta enzima, el ave es incapaz de fabricar melanina de ningún tipo, dando como resultado un ave que será blanca durante toda su vida. Como la tirosinasa no entra en juego a la hora de sintetizar los carotenos, pueden darse casos en los que un ave albina muestre colores amarillos, naranjas o rojos, siempre que la aparición de esos colores en una especie concreta responda a la presencia de carotenoides. En un ave albina, los ojos siempre serán rojos, debido a la ausencia de color en los mismos, esto provoca que su capacidad de visión sea reducida, limitando sus posibilidades de supervivencia en ambientes naturales. 

Golondrina común (Hirundo rustica) albina. Fotografía: Philip & Alison Hanmer

Leucismo

Erróneamente conocido como “albinismo parcial” es la aberración cromática más frecuente. Responde a un error heredado en la deposición de ambas melaninas, aunque la tirosinasa está presente y la fabricación de melanina es normal, no se produce una ordenación correcta de los pigmentos, dando como resultado plumas blancas en cualquier zona del ave. Al igual que en los albinos, los colores que responden a los carotenoides no se ven afectados, y es raro que no muestren coloración en patas y piel, e incluso faltando en estas zonas, siempre presentaran pigmentos en los ojos, a diferencia de un ejemplar albino. La extensión en el plumaje puede ser variable, yendo desde unas pocas plumas blancas a la totalidad del plumaje. 

Estornino negro (Sturnus unicolor) parcialmente leucístico.
Capturado durante una jornada de anillamiento en la estación de Las Minas.

Estornino negro (Sturnus unicolor) leucístico casi al 100%.

“Brown” o marrón

Se define como una reducción cualitativa de eumelanina, como resultado de una oxidación incompleta de la misma, los tonos son marrones en lugar de negros. La feomelanina también se ve afectada, aunque en menor medida. Por supuesto esta aberración será mucho más patente en aves cuyo plumaje sea negro que en aves en los que sea marrón. Como consecuencia de la perdida de eumelanina, el plumaje se decolora mucho más rápido con la exposición al sol, dando lugar a plumas blancas salvo en las zonas donde estén protegidas. El “brown” es una aberración cromática ligada al sexo. Al ser recesiva, lo más habitual al observar un ave con este déficit pigmentario es que se trate de una hembra, ya que para que fuera un macho, tendría que ser descendiente de una hembra con “brown” y un macho de coloración normal, o por supuesto de dos progenitores que tengas este trastorno cromático, y es más probable que provenga de una pareja cuya coloración sea normal. Al igual que en los casos anteriores, los colores que son resultado de los carotenoides no se ven afectados.

Buitre leonado (Gyps fulvus) con aberración cromática "brown".

Pastel (Dilución de ambas melaninas)

Es uno de los dos tipos de dilución posibles. Como consecuencia de una perdida cuantitativa de ambas melaninas, los tonos negros, grises y rojizos aparecen en gamas marronaceas o amarillentas de forma muy diluida. Al igual que en “brown”,  las plumas sometidas a exposición solar blanquearan, aunque podrá diferenciarse de este por las plumas que hayan permanecido protegidas.

*Arrendajo euroasiatico (Garrulus glandarius) con dilución  "Pastel"

"Isabel" (Dilución de eumelanina)

Es el otro tipo de dilución, en este caso solo afecta a la eumelanina y como consecuencia las plumas negras presentan una coloración grisácea. En las aves de color negro solo hay presencia de eumelanina y no de feomelanina, por lo que es muy difícil distinguir de qué tipo de dilución se trata. 

*Jilguero (Carduelis carduelis) con dilución "Isabel"

Ino

Se trata de una fuerte reducción cualitativa en ambas melaninas. Como consecuencia la feomelanina no actúa y apenas hay oxidación de la eumelanina, dando lugar a que las zonas oscuras del plumaje se presenten de un marron pálido, casi blanco. Las aves de este tipo pueden presentarse con un plumaje prácticamente blanco, dependiendo del patrón original de la especie en concreto, aunque con el plumaje nuevo podrían verse sutiles rasgos que apuntarían a un ino y descartaría el albinismo. Sin embargo, las aves con este trastorno también presentan los ojos rojos al igual que los albinos. La diferencia radica en que las aves portadoras de esta mutación gozan de una buena visión, en cambio, los ejemplares albinos tienen su visión muy reducida, menguando también sus posibilidades de supervivencia. De esto podemos extraer, que si vemos un ave “blanca” de ojos rojos en la naturaleza, y no se aprecia una disminución de sus capacidades, muy probablemente se trate de un ino en lugar de un albino. Al igual que el "brown", esta mutación también se trasmite de forma recesiva.

*Zorzal común (Turdus philomelos) con aberración cromática ino.

Phaeocromatismo (Esquizocromatismo de eumelanina)

Se trata de una reducción completa de la eumelanina. Al haber únicamente presencia de feomelanina en el plumaje del ave, únicamente aparecen como resultado plumas de color marrón rojizo o rojizas. En muchas especies la feomelanina se encuentra principalmente en el borde exterior de las plumas, cuando la eumelanina no está presente como en este caso, los bordes exteriores de las plumas más oscuras presentan un patrón escamado. Al igual que ocurre en otros casos, en aves de color negro donde solo la eumelanina está presente, las plumas aparecen con una coloración general blanca, aunque no de un blanco puro como ocurriría en un ave leucística al 100%. En ambos casos (“Phaeo” y leucismo) los ojos siguen presentando su coloración normal. Como ocurre con otras aberraciones (“brown”) las plumas blanquean con la exposición al sol, por lo que una vez más la clave se encuentra en las zonas protegidas de esta.

*Gorrión común (Passer domesticus) con esquizocromatismo "phaeo".

Tortola turca (Streptopelia decaocto)
con phaecromatismo.

Gris (Esquizocromatismo de feomelanina)

Al igual que el caso anterior es una reducción completa, pero en este caso de feomelanina. Ambos esquizocromatismos son difíciles de identificar dependiendo de la coloración del ave en la que se encuentre la aberración. En este caso tan solo serán visibles los marrones y grises oscuros, desapareciendo del plumaje los tonos amarillentos y rojizos. 

*Gorrión común (Passer domesticus) con esquizocromatismo "gris"

Eumelanismo

Se define como un aumento en la concentración de eumelanina, dando como resultado un ave totalmente melánica o de coloración oscura. La proporción de feomelanina es normal aunque no se manifieste en el plumaje.

Flamenco común (Phoenicopterus roseus) con eumelanismo.
Marinos Meletiou / Reuters / vía American Association for the Advancement of Science


Phaeomelanismo

Es el caso contrario al anterior, donde aumenta la concentración de feomelanina, dando como resultado un ave de coloración marrón rojizo en el que no se presentan tonos negros ni oscuros.

Canario (Serinus canaria) presenta phaeomelanismo.
Fotografía: http://carlosvicente.skyrock.com/

“Grizzle” (Canoso o ceniciento)

Se trata de una mutación muy similar al leucismo, aunque en contraste con esta, las plumas se encuentran parcialmente pigmentadas.

Paloma bravía (Columba livia) con mutación "grizzle". Fotografía: Greg Gillson 

Acromelanismo

Termino con esta curiosa aberración cromática, en la cual, tanto la eumelanina como la feomelanina se ordenan en función de la temperatura corporal del ave respecto a la temperatura ambiental que la rodea, dando como resultado un ave con una coloración más oscura en las zonas más frías (como pueden ser la partes superiores) y a su vez una menor coloración en las zonas más cálidas. 


Cuervo indio (Corvus splendens) con posible acromelanismo.
Fotografía: Cerita Merapik Aku


Bibliografía:

- Grouw, H. (2006) Not every white bird is an albino: sense and nonsense about colour aberrations in birds. Dutch Birding 28: 79-89

- Urcola, M, R. (2011) Aberraciones cromáticas en aves de la colección ornitológica del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”. Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales, n. s. 13(2): 221-228

* Nota correspondiente a las fotografías

Las imágenes señaladas con un asterisco se corresponden con las utilizadas por Hein van Grouw en su articulo, me ha parecido lo más prudente teniendo en cuenta la dificultad que entraña determinar correctamente algunas de las anomalías. En las imágenes ajenas al autor se cita la autoría de las mismas, haciendo meramente un uso divulgativo de ellas.

2 comentarios:

  1. Hola, muy interesante entrada!.

    No conocía el acromelanismo en aves, pero sí en mamíferos (responsable, por ejemplo, del patrón de coloración de los gatos siameses). No estoy seguro de que cuadre bien con ese cuervo, ¿no debería tener las remiges y rectrices oscuras?

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    1. Hola Toño, gracias por tu pregunta. La verdad es que es muy interesante, de hecho yo me planteé la misma cuestión cuando elaboré la entrada. El acromelanismo en aves debe estar muy poco estudiado, apenas se cita en estos dos trabajos y fue descrito en 1963 por Lubnow (Lubnow, E 1963. Melanine bei Vögeln und Säugetieren. J Ornithol 104: 69-81.) trabajo al que desgraciadamente no tengo acceso para poder ampliar la información sobre el tema. Es la única imagen que he conseguido encontrar que pudiera atribuirse a este tipo de aberración cromática, ya que los trabajos que cito en bibliografía no incluyen imágenes para acromelanismo. Aunque este cuervo se diera por bueno, seguramente solo se hubiera podido confirmar mediante pruebas genéticas, sirva este ejemplo al menos para hacerse una idea aproximada de como sería un ave con este tipo de desorden. Ante la imposibilidad de confirmacion y tras tu comentario he preferido ponerlo como "posible acromelanismo". Un saludo, y gracias por tan interesante pregunta.

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